La nena de la casa
Natalia Trujillo
10:26 p. m.
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Bueno, fue un gran fin de semana, y Pablo ya regresó de Tabasco. Mi linda abue se confundió y pensó que yo iba también esta semana que pasó e hizo tamales y pollo a la crema (lo que yo muero por comer, y espero me hagan ahorita que voy), pero la cosa es que mi tía me mandó unos lapiceros de colores, como los que me regalaba de peque.
Es la misma tía que me dio mi primer diario y libreta para llenarla con lo que quisiera. Sip, esa misma tía. Igual y los lápiceros no son lo más caros del mundo, pero el gesto, uffff, el gesto se ha robado mi corazón.
De una u otra forma, mis tías siempre han sido una constante en mi vida. Algunas veces me han hecho rabiar, pero me han hecho crecer. La familia de mi madre hablando en este caso, porque viven cerca, mientras que la familia de mi papá, viven más lejos. (Eso es otra historia).
Mi tía Yoli, la más pequeña, que me hacía mis peinados para mis cumples, y me decía: "Sonríe, nena", y que siempre me llama por "Lichi". Mi tía Ana, que me enseñó a leer, a escribir, que fue la maestra de todos los primos, la que me hizo adicta a las novelas, que me llama "Flaca" a pesar de que dejé las tallas de un dígito al entrar a la pubertad. Mi tía Lupe, mejor conocida por Chobi, que ha sido como una segunda madre, la cual me ha apoyado a lo largo de mi vida, con mi carrera, y en muchas cosas; un gran paño de lágrimas y una verdadera amiga, que me llama de todos los nombres y siempre termina en uno, "Luisa". Mi tía Conchi, que siempre que puede me invita a pasear, que me mantenía a la "moda" desde pequeña, la que me llama "Picu". Mi mamá quien en una sola palabra, es mi mejor amiga.
Son demasiadas cosas que decir de cada una de ellas, demasidas, que si las plasmo todas, jamás acabaría. Pero todas convergen en una cosa: ellas son mis chicas, y yo soy la nena de la casa.
Es la misma tía que me dio mi primer diario y libreta para llenarla con lo que quisiera. Sip, esa misma tía. Igual y los lápiceros no son lo más caros del mundo, pero el gesto, uffff, el gesto se ha robado mi corazón.
De una u otra forma, mis tías siempre han sido una constante en mi vida. Algunas veces me han hecho rabiar, pero me han hecho crecer. La familia de mi madre hablando en este caso, porque viven cerca, mientras que la familia de mi papá, viven más lejos. (Eso es otra historia).
Mi tía Yoli, la más pequeña, que me hacía mis peinados para mis cumples, y me decía: "Sonríe, nena", y que siempre me llama por "Lichi". Mi tía Ana, que me enseñó a leer, a escribir, que fue la maestra de todos los primos, la que me hizo adicta a las novelas, que me llama "Flaca" a pesar de que dejé las tallas de un dígito al entrar a la pubertad. Mi tía Lupe, mejor conocida por Chobi, que ha sido como una segunda madre, la cual me ha apoyado a lo largo de mi vida, con mi carrera, y en muchas cosas; un gran paño de lágrimas y una verdadera amiga, que me llama de todos los nombres y siempre termina en uno, "Luisa". Mi tía Conchi, que siempre que puede me invita a pasear, que me mantenía a la "moda" desde pequeña, la que me llama "Picu". Mi mamá quien en una sola palabra, es mi mejor amiga.
Son demasiadas cosas que decir de cada una de ellas, demasidas, que si las plasmo todas, jamás acabaría. Pero todas convergen en una cosa: ellas son mis chicas, y yo soy la nena de la casa.





